De acuerdo a la Lic. Verónica Kenigstein, existen varios ejercicios que promueven el deseo sexual. Hay uno que ella recomienda a las parejas que hace mucho que están juntas y que sienten haber perdido parte de la emoción inicial de la relación.
Se trata de un juego en el que la pareja hace una cita como si fueran a conocerse por primera vez. Se visten, se arreglan y se van por separado al encuentro: un lugar al que ambos disfruten ir y que por diversas situaciones hace mucho no visiten. Puede ser un restaurante, un antro, un paseo por el parque, una salida al cine o a tomar una copa...
Ambos deben estar decididos a seducir y a conquistar a quien habrán de "conocer"; dispuestos a mostrar lo mejor de sí mismos.
Hagan como si fuera verdaderamente la primera vez: conversen, pregúntense gustos, sentimientos, comenten sobre películas, deportes, política o cualquier cosa.
Como apenas van a conocerse, ¡por supuesto no se vale tocarse abiertamente!, sólo se permiten los roces de manos o de piernas, dejar que el escote se abra un poquito, secretitos al oído para provocar ligera excitación con el aliento, etc.
En este juego se trata de contarle a la otra persona quién es hoy cada uno como si realmente el otro no lo conociera. Muy probablemente van a descubrir aspectos desconocidos de su pareja y a percibir nuevas sensaciones hacia él/ella.
Algo muy importante es que deben diverirse y pueden besarse y acariciarse, pero ¡por ningún motivo durante esa semana deben tener relaciones sexuales!
Es un juego muy revelador que ayuda a recuperar una parte del vínculo que por alguna de las razones expuestas en el blog anterior se perdió en el camino. ¡El reto es aprender a re-conocerse, a seducirse de nuevo y a recuperar los espacios disminuidos o desaparecidos de sensualidad!