¿Tu pareja es un(a) mentiroso(a) compulsiva/a o patológico/a? Para empezar puede ser difícil entender la diferencia entre un mentiroso/a compulsivo/a y un mentiroso/a patológico/a. Como quiera, el poder de distinguir no será útil porque en cualquiera de los casos el resultado es típicamente igual: lidiar con una persona que es un mentiroso(a) compulsivo/a o patológico es muy difícil de hacer. Un mentiroso(a) compulsiva/a siempre recurre a decir mentiras sin importarle la situación en que se encuentre. Claro, todo el mundo dice una mentira de vez en cuando pero para un mentiroso(a) compulsivo/a, decir mentiras es una rutina. Es un hábito y se convierte en una forma de vida.
Para el mentiroso(a) patológico/a es diferente, dice mentiras para obtener lo que desea y lo hace sin importarle otras personas. Sus mentiras son premeditadas. Lo único que les importa es como van a conseguir lo que quieren sin respetar los sentimientos de otras personas. Muchas veces los mentirosos(as) patológicos/as pueden ser manipuladores y egoístas; y este comportamiento se ve como una estrategia desarrollada en la temprana infancia.
Ninguno de los dos tipos es bueno y pueden ser peligrosos. Para el mentiroso/a compulsivo/a, decir mentiras es normal. No solo cambian la verdad de situaciones simples y grandes sino que también se sienten satisfechos después de decir la mentira. Decir la verdad no es una opción porque sería difícil emocionalmente y las mentiras que dicen no.
El problema con todo esto es que como cualquier tipo de comportamiento que provee un escape de la realidad (i.e. drogas, alcohol, sexo), mentir puede ser adictivo y difícil de parar. Para esta persona mentir es algo normal y seguro y mienten mas. Muchas veces el mentir compulsivamente es un síntoma de un desorden de personalidad llamado: Narcisismo y el Trastorno de personalidad Fronteriza.
Desafortunadamente, con las mentiras compulsivas es difícil que la persona vea lo que está haciendo porque se cree sus propias mentiras. Si no es tratado puede destrozar relaciones. Se puede tratar con terapia y ayuda profesional pero como cualquier adicción, lo difícil es que la persona admita que tiene un problema.
Tristemente, un mentiroso/a normalmente nunca se da cuenta que tiene un problema hasta que lo pierde todo!
AOL Latino
LatinoBlogs